- Gitanos: Besamanos del Señor de la Salud
- Besamanos del Señor de la Divina Misericordia, Vía Crucis y Traslado – Siete Palabras
- Solemne y devoto Besapiés en honor de Nuestro Padre Jesús de la Pasión
- Misa Solemne en honor a Nuestra Señora de Gracia y Esperanza – San Roque
- Solemne Triduo a la Virgen de la Concepción – Hermandad del Silencio
- Función de la Anunciación del Señor ante el paso de Nuestra Señora de la Encarnación Coronada – Hermandad de San Benito
- Besamanos al Señor del Gran Poder de Sevilla
- Solemne y devoto Besamanos en honor de María Santísima en su Soledad – San Lorenzo
- Función Principal de Instituto a la Virgen del Valle
- Besapié y Besamano en la Quinta Angustia
Concierto Cuaresmal en la Hermandad de los Gitanos
Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias Coronada
Santuario Señor de la Salud.
El Viernes 24 de marzo y a las 21.45 horas, una vez finalizado el Solemne Quinario en Honor de Nuestro Padre Jesús de la Salud, tendrá lugar en el Santuario el tradicional Concierto de Cuaresma de nuestra Agrupación Musical.
En su transcurso se estrenará una nueva pieza musical titulada «De bronce y oro» compuesta por Javier Cebrero Arias con arreglos de Pedro M. Pacheco Palomo.
La formación musical intepretará las siguientes composiciones musicales:
«Con aromas de Madrugá» (presentación)
«Nuestro Padre Jesús de la Victoria» de José Manuel Mena Hervás.
«A ti José, Y se fue al cielo» de Óscar Javier Ruíz Delgado.
«Señor de una devoción» de Francisco Ortíz Morón.
«Mi Ángel de la Madrugá» de Javier Cebrero Arias.
«De bronce y oro» de Javier Cebrero Arias.
«Jesús de la Salud» de José Domingo del Castillo Matías.
«Cuando me alejé de Ti» de Óscar Ruíz y Miguel A. Lanzarote.
«Coronación de la Macarena» de Pedro Braña.
«Costaleros Gitanos» de Pedro M. Pacheco Palomo.
«Qué grande ser de Ti» de Francisco José Carrasco Benítez.
Rogamos encarecidamente a las personas que sólo quieren asistir al concierto tengan la máxima consideración con las personas que asisten al Quinario y no ocupen el Templo hasta que los Cultos hayan finalizado.













