- Gitanos: Besamanos del Señor de la Salud
- Besamanos del Señor de la Divina Misericordia, Vía Crucis y Traslado – Siete Palabras
- Solemne y devoto Besapiés en honor de Nuestro Padre Jesús de la Pasión
- Misa Solemne en honor a Nuestra Señora de Gracia y Esperanza – San Roque
- Solemne Triduo a la Virgen de la Concepción – Hermandad del Silencio
- Función de la Anunciación del Señor ante el paso de Nuestra Señora de la Encarnación Coronada – Hermandad de San Benito
- Besamanos al Señor del Gran Poder de Sevilla
- Solemne y devoto Besamanos en honor de María Santísima en su Soledad – San Lorenzo
- Función Principal de Instituto a la Virgen del Valle
- Besapié y Besamano en la Quinta Angustia
La Esperanza de Triana me escuchó
Todos sabemos que los Cristos y Vírgenes de nuestra Sevilla realizan y han realizado miles de milagros. En esta sección que hoy estrenamos serán nuestros visitantes los que nos envíen sus experiencias y como han recibido la Divina Ayuda.
Si quieres que publiquemos tu experiencia, envíanos un email a info@semana-santa.org
«Yo tenía apenas seis años, aquel día mi madre no se había levantado de la cama y no paraba de quejarse de fuertes dolores. Empecé a preocuparme y a sentir miedo, algo grave pasaba en mi casa. Mis tres hermanos y mi padre rodeaban la cama y llegó el médico.
Después de explorar a mi madre nos notificó lo que temíamos todos, mi madre estaba grave tenía pancreatitis y habría que operar. Yo salí corriendo hasta la habitación donde había una foto de la Esperanza de Triana vestida de hebrea y llorando le pedí con todas mis fuerzas que no me dejara sin madre, que rogara a Dios por nosotros, por mi familia, por mi madre a la que yo quería tanto.
El médico se había marchado y yo seguía llorando y rezando, cuando de pronto mi madre dijo, ya no me duele tanto y estoy mucho mejor. Mi madre se levantó de la cama al poco tiempo y yo tuve y tengo la seguridad y la certeza de que la Esperanza me había escuchado.
Esto no se me olvidará mientras viva y fue el primer milagro que me realizó la Esperanza de Triana.»
J.L.L.














