- La Madrugá Eterna – La Leyenda de Tomasín
- Gitanos: Besamanos del Señor de la Salud
- Besamanos del Señor de la Divina Misericordia, Vía Crucis y Traslado – Siete Palabras
- Solemne y devoto Besapiés en honor de Nuestro Padre Jesús de la Pasión
- Misa Solemne en honor a Nuestra Señora de Gracia y Esperanza – San Roque
- Solemne Triduo a la Virgen de la Concepción – Hermandad del Silencio
- Función de la Anunciación del Señor ante el paso de Nuestra Señora de la Encarnación Coronada – Hermandad de San Benito
- Besamanos al Señor del Gran Poder de Sevilla
- Solemne y devoto Besamanos en honor de María Santísima en su Soledad – San Lorenzo
- Función Principal de Instituto a la Virgen del Valle
La historia de dos querubines que bajaron a Sevilla

Hoy ha llegado a mis manos esta historia de dos querubines que bajaron a Sevilla. Es un texto que me han enviado a través de Facebook. Pregón de González Serna.
Voy a contarles la historia de dos querubines que bajaron a Sevilla desde el Cielo.
Uno le comento al otro: «¿Quien estará tocando que se oye desde el Cielo?.
– «Si te digo la verdad y mira que pongo empeño, no logro adivinar, y me está quitando el sueño.»
– ¿De quién será ese compás y esa forma de tocar, que tiene tanto sentimiento?
– Ya tengo la solución, bajemos hasta Sevilla y así sabremos quienes son.
– Pero tú estás loco chiquillo, has perdido la razón, bajar sin pedir permiso y con la hora que son.
– Si no va a enterarse nadie, atrévete gordiflón, vamos antes que San Pedro nos vaya a cerrar el portón.
Desde una nube muy alta pegaron los dos un salto, volaron hasta la giralda, y se posaron en lo alto.
– Deja ya de preocuparte que no va a pasarnos nada, esta es la tierra del arte, alegra primo esa cara.
Y aquellos dos querubines. ¿A que no sabes qué hicieron?
Subieron por Placentines, bajaron por Chapineros y llegaron al Salvador por la calle Álvarez Quintero,
entraron por esa puerta, bebieron en esa fuente, y en la rama de esos naranjos, se sentaron sonrientes.
Y cuando suena Sevilla, suena a rosa y a jazmín, a clavel y a clavellina, suena a locuras de partitura, escritas todas para ti.
Suena a barrio de postín, a Polígono de San Pablo, a Cerro y a Porvenir.
Y fuera de tus murallas pegada al Guadalquivir,
Sevilla suena a Triana y a su forma de sentir.
Suena Sevilla a la vida con los acordes del cielo,
suena a plata de varales, bambalina y terciopelo.
Suena a izquierdo por delante, a pasito y a costero.
Suena como nadie sabe, porque suena al mismo cielo.
Por eso los querubines que bajaron desde el Cielo, cuando llegaron arriba, y en el portón de la gloria los esperaba San Pedro, se pusieron de rodillas y los dos a la vez dijeron:
«HEMOS ESTADO EN SEVILLA, QUE ES COMO ESTAR EN EL CIELO».
















11 Comments